El Niño y el riesgo de super El Niño en 2026/2027
Impactos en la agricultura del Centro-Oeste y Sudeste, riesgos para el agronegocio y el papel de la nutrición del suelo en la resiliencia de los cultivos
El Niño es un fenómeno climático natural que se caracteriza por el calentamiento anormal de las aguas superficiales del Océano Pacífico Ecuatorial. Alterando la circulación de los vientos y la humedad, provoca cambios severos en el clima de varias partes del mundo, como sequías intensas, lluvias voluminosas y alteraciones de temperatura.
¿Qué está sucediendo?
Después de un 2025 marcado por La Niña, los modelos climáticos internacionales convergen hacia la formación de un nuevo El Niño a lo largo de 2026. En junio de 2026, el NOAA emitió oficialmente un El Niño Advisory, confirmando el inicio del fenómeno. Según el organismo, las condiciones oceánicas y atmosféricas ya caracterizan un evento El Niño, con un 63% de probabilidad de alcanzar una intensidad muy fuerte entre noviembre de 2026 y enero de 2027. Además, la confiabilidad de las proyecciones ha aumentado significativamente tras el fin de la llamada "barrera de previsibilidad de la primavera".
La alerta adquirió contornos más graves con la evaluación de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que señala el riesgo real de formación del El Niño más fuerte en más de un siglo, con potencial de superar el récord de 2015 (cuando las aguas del Pacífico llegaron a 2,8ºC por encima de la media). Se espera que el pico ocurra entre finales de 2026 y principios de 2027, período que coincide con la fase reproductiva de la soja y la siembra del maíz safrinha.
El fenómeno tiene un efecto de "tijera" sobre el país: favorece lluvias por encima de la media en el Sur, pero reduce la precipitación y aumenta la frecuencia de veranicos en el Centro-Oeste, en MATOPIBA y en la porción norte del Sudeste, exactamente las regiones que concentran la mayor parte de la producción de granos, café y caña de azúcar de Brasil.
Panorama regional: Centro-Oeste y Sudeste
Soja y maíz safrinha
La intensificación del El Niño debe ocurrir en el último trimestre de 2026, período crítico para el inicio de la siembra de soja en el Centro-Oeste y en MATOPIBA. El patrón típico incluye lluvias irregulares, veranicos prolongados y retrasos en la siembra, con riesgo de déficit hídrico en las fases de floración y llenado de granos.
El efecto en cascada es el más preocupante para la planificación de la cosecha: al retrasar la siembra de soja, el productor comprime la ventana ideal del maíz safrinha, aumentando su exposición a déficit hídrico y a temperaturas elevadas en el llenado de granos, el principal factor histórico de volatilidad de productividad del maíz en el Centro-Oeste y en MATOPIBA.
Café (Sur de Minas y Cerrado Mineiro)
Las regiones cafetaleras del Sudeste deben seguir de cerca la evolución del fenómeno. La irregularidad de las lluvias puede comprometer la uniformidad de la floración, aumentar el aborto de flores y reducir la productividad, problema agravado por temperaturas más elevadas y estrés hídrico prolongado sin descartar el riesgo puntual de heladas en áreas más elevadas durante el invierno.
Caña de azúcar (Centro-Sur)
Responsable de cerca del 90% de la molienda nacional, el Centro-Sur puede sufrir una inversión del régimen hídrico entre invierno y verano, comprometiendo el ritmo de cosecha y la concentración de sacarosa en las plantas.
Ganadería y pasturas
En el Sudeste y en el Centro-Oeste, la combinación de calor, baja humedad y retraso de las lluvias reduce la producción de biomasa y retrasa el rebrote de las pasturas, elevando la dependencia de suplementación y concentrado. Esto presiona el costo de producción en un momento de poder de compra ya presionado del productor.
Síntesis de riesgos por cultivo y sistema
Cultivo / Sistema | Principal riesgo climático | Efecto esperado | Ventana crítica |
Soja (CO/MATOPIBA) | Lluvias irregulares y veranicos al inicio de la estación | Retraso de siembra; riesgo de re-siembra; déficit hídrico en la floración | Sep–Nov 2026 |
Maíz safrinha | Compresión de la ventana ideal por retraso de la soja | Exposición a déficit hídrico y calor en el llenado de granos | Feb–Abr 2027 |
Café (Sur de MG / Cerrado Mineiro) | Irregularidad de lluvias en la floración; olas de calor | Aborto de flores; caída de productividad | Jun–Sep 2026 |
Caña de azúcar (Centro-Sur) | Inversión del régimen hídrico invierno/verano | Impacto en el ritmo de cosecha y en la concentración de sacarosa | Todo el ciclo 2026/27 |
Pasturas / Ganadería (SE/CO) | Calor, baja humedad y retraso de las lluvias | Menor biomasa, retraso de rebrote, mayor costo con suplementación | Jul–Oct 2026 |
Riesgos para el agronegocio: de la cosecha al balance
● Quiebra de cosecha: El escenario base del mercado aún proyecta una nueva cosecha récord de soja (alrededor de 182 millones de toneladas), pero simulaciones del Itaú BBA muestran que una quiebra del 6% en la producción, magnitud similar a la de 2023/24, cuando Mato Grosso tuvo una caída del 16% en la productividad, ya sería suficiente para reducir los stocks globales a mínimos recientes.
● Riesgo de crédito y morosidad: La morosidad en el crédito rural para personas físicas alcanzó el 7,4%–7,6% en 2026, frente al 1,49% en mayo de 2024, un aumento de alrededor de cinco veces. El crédito problemático (atrasos, renegociaciones y prórrogas) ya supera los R$ 186 mil millones, y el sector registró 1.990 solicitudes de recuperación judicial en 2025, el mayor número de la serie histórica.
● Baja productividad: Los años de El Niño históricamente amplían la volatilidad de la productividad del maíz en el Centro-Oeste y en MATOPIBA. El efecto en cascada del retraso en la siembra de soja sobre el maíz safrinha es hoy señalado como el principal vector de pérdida de productividad para 2026/27.
● Pérdida de cosecha por evento extremo: Veranicos prolongados en la floración y en el llenado de granos aumentan el riesgo de pérdida total de lotes en sistemas de secano, especialmente donde la cobertura de seguro rural es baja, el Plan Safra 2026/27 no amplió los recursos del Programa de Subvención al Seguro Rural, dejando a una parte relevante de los productores sin red de protección.
Con tasas de interés de crédito rural entre el 9% y el 12,5% anuales en las líneas oficiales y tasas de mercado que pueden superar el 18% anuales, cualquier nueva frustración de cosecha tiende a convertirse rápidamente en presión sobre el flujo de caja y la capacidad de pago del productor, reforzando el ciclo de endeudamiento observado desde 2023.
Cómo Agrion Fertilizantes puede ayudar a mitigar estos riesgos
En un escenario de El Niño intenso, con veranicos más frecuentes y mayor irregularidad de las lluvias en el Centro-Oeste y en el Sudeste, la resiliencia de la cosecha deja de depender solo del clima y pasa a depender también de la calidad física y nutricional del suelo. Los organominerales peletizados de Agrion Fertilizantes actúan precisamente en este punto: la matriz organomineral mejora la agregación y la porosidad del suelo, favoreciendo la retención de agua y reduciendo la compactación, condiciones que ayudan a atenuar los efectos del estrés hídrico durante los veranicos y a mantener la disponibilidad de agua a las raíces por más tiempo entre lluvias irregulares. La liberación gradual de nutrientes, típica de la estructura peletizada, reduce pérdidas por lixiviación y volatilización y mantiene un suministro más constante a lo largo del ciclo, lo que es especialmente relevante cuando el retraso en la siembra de soja comprime la ventana del maíz safrinha y exige que la planta absorba nutrientes de forma eficiente en un período más corto. Además, el aporte de materia orgánica mejora la actividad biológica y la capacidad de intercambio catiónico del suelo, fortaleciendo el sistema radicular y el vigor fisiológico de las plantas, factores que amplían la tolerancia a eventos extremos de calor y déficit hídrico y contribuyen a sostener la productividad incluso en años climáticamente desafiantes. Para el productor, esto se traduce en menor exposición al riesgo de quiebra de cosecha y, por consecuencia, en mayor previsibilidad de ingresos para honrar compromisos de crédito rural en un ciclo ya marcado por tasas elevadas y morosidad récord.
5. Recomendaciones prácticas para el productor
● Anticipar la planificación de siembra y considerar ventanas alternativas de siembra para reducir la exposición del maíz safrinha al déficit hídrico.
● Reforzar la contratación de seguro rural e instrumentos de protección de ingresos (Proagro, seguro paramétrico) ante la baja cobertura actual.
● Invertir en manejo de suelo y nutrición de liberación gradual peletizada de Agrion Fertilizantes para aumentar la resiliencia de la cosecha a veranicos y olas de calor.
● Seguir boletines técnicos oficiales (INMET, CPTEC/INPE, Embrapa Agrometeorología) y revisar el flujo de caja y la estructura de deudas antes de la contratación de nuevo crédito de explotación.
Fuentes
NOAA/CPC; Organización Meteorológica Mundial (OMM); INMET; Itaú BBA; Rabobank; Nottus; Banco Central de Brasil; Serasa Experian; FGVAgro; Aprosoja Brasil; Sistema FAEP; CNN Brasil; Greenpeace Brasil; y reportajes especializados del agronegocio (Brasilagro, Agrolink, Mais Soja, Conexión MT, Compre Rural) — datos de abril a junio de 2026.
Este boletín tiene carácter informativo y no constituye recomendación de crédito, inversión o manejo agronómico específico.
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